Poemas de duelo por la pérdida de un ser querido

Poemas de duelo por la pérdida de un ser querido

Lo más probable es que ni las palabras sean capaces de expresar el dolor que significa la pérdida de un ser querido. Aun así, muchos autores han escrito poemas de duelo que sirven como consolación para las personas que pasan por estos momentos tan difíciles.

En esta recopilación hay versos de dolor con los que te sentirás identificado, poemas tristes para despedir a un ser querido, y sobre todo varios poemas que te darán consuelo y ayudarán a sentir esperanza.

Poemas de Duelo de autores célebres



1

Recuérdame – Margaret Mead

Para los vivos, me he ido
Para los afligidos, nunca volveré
Para los enojados, fui engañado,

Pero para los felices, yo estoy en paz,
y para los que tienen fe, yo nunca me fui.
No puedo ser vista, pero me pueden oír.

Así que cuando estés en la orilla contemplando un mar hermoso – recuérdame
Mientras contemplas con asombro un bosque poderoso y su majestuosidad – recuérdame
Mientras miras a una flor y admiras su simplicidad – recuérdame.

Recuérdame en tu corazón, tus pensamientos, en las memorias de los tiempos que amamos,
los momentos en que lloramos, los momentos en que peleamos, los tiempos en que reímos.
Porque si siempre piensas en mí, nunca me iré.



2

La Ventana – Rumi

Tu cuerpo está lejos de mi
pero hay una ventana abierta
desde mi corazón al tuyo.
Desde esta ventana, como la luna
te sigo enviando noticias secretamente

imagen de poema de duelo de Rumi

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3

Cambio de dirección – Donáll Dempsey

Tú no moriste, solo cambiaste de forma
Te volviste invisible al ojo desnudo
Te convertiste en este dolor
Es la nitidez más real
de lo que era tu presencia
antes de que fueras separado
para estar contigo completamente
Ahora eres para de mi
Estás dentro de mi
Te llamo por tu nuevo nombre
Dolor … ¡Dolor!
aunque yo te sigo llamando “amor”



4

La mayoría de edad – José Emilio Pacheco

La mayoría de edad
no se alcanza por fecha de nacimiento
ni consta en los archivos oficiales.
Nos graduamos de adultos nada más
cuando alguien nos deja.
En plena juventud llega de pronto
el sabor de la muerte.



5

LXXXIX – Pablo Neruda

Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos:
quiero la luz y el trigo de tus manos amadas
pasar una vez más sobre mí su frescura:
sentir la suavidad que cambió mi destino

Quiero que vivas mientras yo, dormido, te espero,
quiero que tus oídos sigan oyendo el viento,
que huelas el aroma del mar que amamos juntos
y que sigas pisando la arena que pisamos.

Quiero que lo que amo siga vivo
Y a ti te amé y canté sobre todas las cosas,
por eso sigue tú floreciendo, florida,

para que alcances todo lo que mi amor te ordena,
para que se pasee mi sombra por tu pelo,
para que así conozcan la razón de mi canto


Si lo que buscas son poemas que exploren el tema de la muerte, te recomendamos: 9 poemas de muerte.



6

Elegía – Miguel Hernández (fragmento)

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.


Poemas para funeral

Estos poemas son ideales para leer en un funeral, porque son esperanzadores y contienen una belleza muy grande. Algunos de estos son ya clásicos poemas funerarios que son leídos a lo largo del mundo.



7

‘Vuelve de nuevo a la vida’ de Mary Hall

Si muero y te dejo aquí un rato,
No seas como otros que doloridos deshechos,
guardan largas vigilias junto al polvo silencioso y lloran.
Por mi bien, vuelve a la vida y sonríe,
Nervizando tu corazón y mano temblorosa para hacer
Algo para consolar corazones más débiles que el tuyo,
Completa estas queridas tareas inconclusas mías,
¡Y yo, tal vez, pueda consolarte!



8

No se pare en mi tumba a llorar – de Mary Elizabeth Frye

No se pare en mi tumba a llorar
No estoy ahí, no duermo.
Estoy en mil vientos que soplan,
Soy la nieve que cae suavemente.
Soy los apacibles aguaceros de lluvia,
Soy el sol sobre el grano maduro.
Estoy en el silencio de la mañana
Estoy en la prisa agraciada
De hermosos pájaros volando en círculos,
Soy el brillo de las estrellas de la noche.
Estoy en las flores que florecen,
Estoy en una habitación tranquila
Estoy en los pájaros que cantan
Estoy en todas las cosas hermosas
No te pares en mi tumba y llores,
No estoy ahí. Yo no muero.



9

Has bajado –  José Luis Hidalgo

Has bajado a la tierra, cuando nadie te oía,
y has mirado a los vivos y contado tus muertos.
Señor, duerme sereno; ya cumpliste tu día.
Puedes cerrar los ojos que tenías abiertos


Ver también: Poemas de la naturaleza



10

El árbol y la semilla – Benoit Marchon

Alguien muere y es como detener pasos.
Pero, ¿y si fuera el comienzo de un nuevo viaje?
Alguien muere y es como un árbol que cae.
Pero, ¿y si fuera una semilla que germinara en una nueva tierra?
Alguien muere y es como un portazo.
Pero, ¿y si fuera un pasaje que se abre a otros paisajes?
Alguien muere y es como un silencio de gritos.
Pero, ¿y si nos ayuda a escuchar la frágil música de la vida?


Esperamos que hayas disfrutado de estos poemas de duelo.
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